Y Oviedo ardió…

25 Octubre, 2008

La Ciudad en Llamas terminó ayer. La organización, los asistentes, molidos, acatarrados, felices como críos, sólo podemos dar las gracias y respirar ya sin la punzada de nerviosismo que atenaza constantemente cuando hay que estar pendiente de los participantes, de cada detalle…

Así que me vais a permitir ponerme sentimental para dar las gracias a Leopoldo Sánchez Torre que nos soportó, a Javier García Rodríguez que como buen padre putativo no nos dejó desamparados y nos regaló un puñado de palabras que importan, a las autoridades varias y a las instituciones que han permitido que esto sucediera, a nuestros presentadores: Miguel Rojo, José Luis Argüelles, el gran Julio Rodríguez, que dedicaron tiempo y pensamiento a los jóvenes poetas que cayeron en sus manos. Gracias también a los músicos: a Pablo Moro que no nos falló y nos regaló un greatest hits impagable; a Dark la eMe y a DJ Pimp, a la gente zaragozana de Experimentos in da Notte.

Gracias enormes, agradecidas, amiradas, a Pau-pérrima y a su Tengo un pre-resentimiento (no pasará este año sin que ese libro pueda estar en muchas estanterías, palabra de Hesperya); por extensión a Marco a Diego Díaz, a Raki… todo Lata de Zinc, imprescindibles. Gracias a Jose que se jugó su bar, por todo el aire a respirar que hay en La Caja Negra.

Gracias a José Luis Piquero que leyó muchas veces “Alicia” pero nunca es bastante, a María Eloy-García que se enamoró de Oviedo, a Fernando Beltrán, que encontró una mujer de alambre y nos regaló los poemas de ese Aquelarre en Madrid tan íntimo…

Gracias a Olga, la mejor librera del mundo; a Juan Tizón, que rehuye el objetivo pero que tras de él construye la magia. Gracias a Ana Vanessa Gutiérrez, a Pablo X. Suárez. Gracias a Víctor García Méndez, guía nocturno de Córdoba en Oviedo, que nos leyó inéditos. Gracias a Juan Marqués, que enamoró adolescentes; a David Eloy Rodríguez, conocerle ha sido un regalo impagable y ojalá por mucho tiempo. Gracias a Alejandra Vanessa, a Elena Med(é)l y a Sara Toro, por la precuela, por el calor. Gracias a Ignacio Escuín, por su paciencia “editorial”, por hacernos repensar todo. Gracias a Laura Casielles (la próxima semana en sus librerías), y qué decir…

Gracias a Héctor, a Sof. We have survived.

6 Responses to “Y Oviedo ardió…”


  1. Gracias a ti, no sabes cuántas.
    (y hasta a noviembre yo no canto victoria…)

  2. elcuadernodetigrida Says:

    Jeje, vale, me pudo el optimismo: hasta que el último euro esté en el último lugar que le ha sido destinado no cantaré victoria…

    ¿Sabes que echo yo de menos este trajín, acompañada ahora sólo por Frenadol y Mantita?

  3. Juan Says:

    Muchísimas gracias, Alba. Siendo mucho menos enamoradizo que las adolescentes de Trubia, salgo encantado con todo lo que habéis hecho.

  4. Rémora Says:

    Pal proximo año mas y mejor, por pedir que no quede ejejeje
    Fdo El espontaneo borde

  5. Elena Says:

    Obviando el fallo de contratar un hotel con recepcionista (¡la de material principesdeasturiesco que habríamos instalado en los pasillos!), disfrutamos tanto con esa ciudad ardiendo que hemos eliminado los extintores de nuestro vocabulario. Qué bien organizado, qué bien tratados, cuánto cariño. Que aprendan otros, desde luego… Gracias por inventarnos (o reinventarnos, según el caso) Asturias :)

  6. Jennyjirones Says:

    Me sumo a las felicitaciones, como ya le señalé a Sofía. Enhorabuena. Disfrutadlo mucho.

    ¿que aprensan quiénes? Eso no se aprende, se sabe hacer o no.

    besitos
    Nacho Escuin


Leave a Reply